Aveces en la vida nos equivocamos, a lo mejor pensamos mal o
directamente no pensamos y aunque nos equivoquemos el daño esta
hecho,queda marcado.Luego surge un arrepentimiento que no arregla
nada.Esos errores que cometemos,esas cosas de la vida que aveces
desgraciadamente nos suceden las guardamos muy dentro del corazón.
Un día decidimos sacarlas afuera y salen transformadas en lagrimas,que
muchas veces necesitan ojos que las vean,un hombro por donde caer o una
mano que se distienda por encima de ellas e interrumpa su paso.Aveces
esas lagrimas siguen de largo,atraviesan el rostro y terminan explotando
en un almohada.
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